El Presidente José Antonio Kast anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley para establecer el Registro Nacional de Vándalos e Incivilidades, con el objetivo de endurecer las sanciones contra quienes dañen bienes públicos, participen en actos violentos o atenten contra funcionarios. Esta medida contempla incluso la pérdida de beneficios sociales para aquellos que aparezcan en la lista. En su primera Cuenta Pública, el mandatario destacó la importancia de proteger a la comunidad no solo del crimen organizado, sino también de acciones que afectan la calidad de vida. En sus palabras: “No basta con combatir al crimen organizado y a la delincuencia, sino también tenemos que proteger a nuestros vecinos de aquellas conductas que van horadando nuestros barrios”. El proyecto busca establecer un registro oficial de personas condenadas por delitos e infracciones relacionadas con actos vandálicos y desórdenes públicos. Según Kast: “Tenemos que recuperar nuestro patrimonio y por eso ingresaremos un proyecto de ley para crear el Registro de Vándalos e Incivilidades”. El Presidente resaltó la creciente preocupación ciudadana por los daños a bienes públicos y privados, como rayados, destrucción de infraestructura y ataques a espacios comunitarios. En sus palabras: “Nadie quiere que le rayen su casa. Nadie quiere que le rayen una escuela, que destruyan un tribunal o una iglesia”. El registro incluirá a quienes hayan sido condenados por agresiones contra funcionarios, tráfico de drogas, daño a monumentos nacionales y otros delitos relacionados. Kast mencionó el reciente incidente de la quema de un bus del transporte público en Santiago como ejemplo para justificar la necesidad de sanciones más severas. Una medida destacada es la vinculación del registro con la entrega de beneficios sociales. El Mandatario advirtió que aquellos en la lista podrían perder ciertas ayudas estatales, afirmando: “Esto de que no hay responsables se va a terminar”. Kast enfatizó que quienes incurran en conductas destructivas perderán beneficios sociales y podrían quedar excluidos de programas como la Pensión Garantizada Universal (PGU). La propuesta también aborda las “incivilidades”, como el consumo y venta de alcohol en espacios públicos sin autorización. A pesar de que las penas para estas faltas serán menores que para delitos graves, el Presidente subrayó la importancia de imponer consecuencias: “Cada incivilidad atenta contra la libertad de otras personas”. Kast instó a los parlamentarios a respaldar la propuesta, asegurando que combinará sanciones con oportunidades de reinserción. En sus palabras finales: “Todos tenemos derecho a rehabilitarnos, pero tiene que ser con hechos concretos”. Fuente: Publimetro
En su primera Cuenta Pública ante el Congreso Nacional, el Presidente José Antonio Kast presentó un discurso que abordó aspectos fundamentales para la dirección de su Gobierno. Enfrentando lo que denominó una “triple emergencia”, el mandatario destacó la importancia de la unidad, el fortalecimiento de la familia, el crecimiento económico, la responsabilidad fiscal y el orden como pilares esenciales para la reconstrucción nacional. El Presidente identificó que el país se encuentra en una situación crítica, caracterizada por “una crisis acumulada, que se expresa en una emergencia de seguridad, una emergencia económica y una emergencia social”. Sin embargo, utilizó el concepto de “emergencia” como un llamado a la resiliencia y superación, enfatizando: “La emergencia no es el lugar donde Chile se queda. La emergencia es el lugar desde donde Chile se levanta”. Para lograr esta recuperación, Kast hizo un llamado a la colaboración entre la sociedad civil y el ámbito político. Destacó que “la reconstrucción de Chile no es tarea de un hombre, ni de un Gobierno. Es una tarea de todos”, instando a dejar de lado las diferencias y mantener la unidad en lo esencial. El Presidente subrayó la importancia del “orden” y la “seguridad” como elementos fundamentales para el desarrollo del país. En este sentido, afirmó que “sin orden, no hay libertad” y “sin seguridad no hay vida tranquila para las familias”. Además, estableció como meta convertir a Chile en “el país más seguro de Latinoamérica”. En cuanto al empleo, Kast resaltó que el “crecimiento” y la “inversión” son clave para combatir el desempleo. Afirmó que no se puede salir de la pobreza sin generar riqueza y destacó que “un empleo no es solo un sueldo. Un empleo es dignidad”. Al abordar las políticas sociales, el Presidente enfatizó el papel central de la “familia” en la sanación del país. Expresó su convicción de que muchos problemas tienen origen en el debilitamiento familiar y señaló que fortalecer a las familias es fortalecer a Chile. Asimismo, dejó claro que “El Estado no está para reemplazar a las familias, sino para entregarles las herramientas y después, confiar en ellas”. Finalmente, respecto a los déficits y gastos públicos, Kast hizo hincapié en la austeridad y la “responsabilidad fiscal”. Reconociendo las medidas económicas impopulares tomadas debido a las cuentas desordenadas heredadas, afirmó que la obligación del Gobierno es ordenarlas. Cerrando su argumentación económica con firmeza expresó: “Ante el dilema entre la popularidad y la responsabilidad, elegimos siempre la responsabilidad”. Fuente: ADN Radio Nacional
El Presidente José Antonio Kast anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley para establecer el Registro Nacional de Vándalos e Incivilidades, con el objetivo de endurecer las sanciones contra quienes dañen bienes públicos, participen en actos violentos o atenten contra funcionarios. Esta medida contempla incluso la pérdida de beneficios sociales para aquellos que aparezcan en la lista. En su primera Cuenta Pública, el mandatario destacó la importancia de proteger a la comunidad no solo del crimen organizado, sino también de acciones que afectan la calidad de vida. En sus palabras: “No basta con combatir al crimen organizado y a la delincuencia, sino también tenemos que proteger a nuestros vecinos de aquellas conductas que van horadando nuestros barrios”. El proyecto busca establecer un registro oficial de personas condenadas por delitos e infracciones relacionadas con actos vandálicos y desórdenes públicos. Según Kast: “Tenemos que recuperar nuestro patrimonio y por eso ingresaremos un proyecto de ley para crear el Registro de Vándalos e Incivilidades”. El Presidente resaltó la creciente preocupación ciudadana por los daños a bienes públicos y privados, como rayados, destrucción de infraestructura y ataques a espacios comunitarios. En sus palabras: “Nadie quiere que le rayen su casa. Nadie quiere que le rayen una escuela, que destruyan un tribunal o una iglesia”. El registro incluirá a quienes hayan sido condenados por agresiones contra funcionarios, tráfico de drogas, daño a monumentos nacionales y otros delitos relacionados. Kast mencionó el reciente incidente de la quema de un bus del transporte público en Santiago como ejemplo para justificar la necesidad de sanciones más severas. Una medida destacada es la vinculación del registro con la entrega de beneficios sociales. El Mandatario advirtió que aquellos en la lista podrían perder ciertas ayudas estatales, afirmando: “Esto de que no hay responsables se va a terminar”. Kast enfatizó que quienes incurran en conductas destructivas perderán beneficios sociales y podrían quedar excluidos de programas como la Pensión Garantizada Universal (PGU). La propuesta también aborda las “incivilidades”, como el consumo y venta de alcohol en espacios públicos sin autorización. A pesar de que las penas para estas faltas serán menores que para delitos graves, el Presidente subrayó la importancia de imponer consecuencias: “Cada incivilidad atenta contra la libertad de otras personas”. Kast instó a los parlamentarios a respaldar la propuesta, asegurando que combinará sanciones con oportunidades de reinserción. En sus palabras finales: “Todos tenemos derecho a rehabilitarnos, pero tiene que ser con hechos concretos”. Fuente: Publimetro
En su primera Cuenta Pública ante el Congreso Nacional, el Presidente José Antonio Kast presentó un discurso que abordó aspectos fundamentales para la dirección de su Gobierno. Enfrentando lo que denominó una “triple emergencia”, el mandatario destacó la importancia de la unidad, el fortalecimiento de la familia, el crecimiento económico, la responsabilidad fiscal y el orden como pilares esenciales para la reconstrucción nacional. El Presidente identificó que el país se encuentra en una situación crítica, caracterizada por “una crisis acumulada, que se expresa en una emergencia de seguridad, una emergencia económica y una emergencia social”. Sin embargo, utilizó el concepto de “emergencia” como un llamado a la resiliencia y superación, enfatizando: “La emergencia no es el lugar donde Chile se queda. La emergencia es el lugar desde donde Chile se levanta”. Para lograr esta recuperación, Kast hizo un llamado a la colaboración entre la sociedad civil y el ámbito político. Destacó que “la reconstrucción de Chile no es tarea de un hombre, ni de un Gobierno. Es una tarea de todos”, instando a dejar de lado las diferencias y mantener la unidad en lo esencial. El Presidente subrayó la importancia del “orden” y la “seguridad” como elementos fundamentales para el desarrollo del país. En este sentido, afirmó que “sin orden, no hay libertad” y “sin seguridad no hay vida tranquila para las familias”. Además, estableció como meta convertir a Chile en “el país más seguro de Latinoamérica”. En cuanto al empleo, Kast resaltó que el “crecimiento” y la “inversión” son clave para combatir el desempleo. Afirmó que no se puede salir de la pobreza sin generar riqueza y destacó que “un empleo no es solo un sueldo. Un empleo es dignidad”. Al abordar las políticas sociales, el Presidente enfatizó el papel central de la “familia” en la sanación del país. Expresó su convicción de que muchos problemas tienen origen en el debilitamiento familiar y señaló que fortalecer a las familias es fortalecer a Chile. Asimismo, dejó claro que “El Estado no está para reemplazar a las familias, sino para entregarles las herramientas y después, confiar en ellas”. Finalmente, respecto a los déficits y gastos públicos, Kast hizo hincapié en la austeridad y la “responsabilidad fiscal”. Reconociendo las medidas económicas impopulares tomadas debido a las cuentas desordenadas heredadas, afirmó que la obligación del Gobierno es ordenarlas. Cerrando su argumentación económica con firmeza expresó: “Ante el dilema entre la popularidad y la responsabilidad, elegimos siempre la responsabilidad”. Fuente: ADN Radio Nacional